lunes, 27 de febrero de 2017

AGRADECIDA

Al fin había vuelto a trabajar. No es que hubiese pasado mucho tiempo de baja, pero eran unos meses. 
En contra de la opinión de su medico había vuelto, para volver a retomar su vida normal, su vida al fin y al cabo.
La revisión de cirugía era normal y se sentía bien, con alguna molestia pero bien. Ademas era probable que dichas molestias no fuesen a quitarse nunca, así que en cuanto tuvo el consentimiento de los especialistas había vuelto.
En cuatro horas de trabajo  sintió como si no se hubiese tenido que tomar el tiempo de baja.  Agradeció ver que sus compañeros y los del hospital la habían echado de menos, a ella no le había dado tiempo, pero la sensación de volver le hacia pensar que inconscientemente sí.
Siempre le había gustado su trabajo, pero se daba cuenta de que disfrutaba todo salvo la falta de sueño: era su tiempo de soledad, de estudio, de docencia, de ayudar a los demás, de leer, de ser profesional, un complemento perfecto al tiempo libre, un montón de vivencias que compartías con gente que te entendía. Le gustaba.

Mirando atrás estaba agradecida porque esta vez también había ido todo bien o casi bien. Y todos le habían demostrado una vez mas cuánto la querían y ella sabía que había que dejarse querer y cuidar, porque éso es lo que da fuerza para pasar el día sin desesperar, disfrutando de los momentos buenos y dejando pasar los malos sin mas importancia que sufrirlos lo que toque.

Cuando vio la mamografia tuvo angustia y miedo, por lo que podría ser según parecía. Llamó a sus soportes y lloró y la consolaron y le pararon la cabeza y se sintió de nuevo querida y arropada.
Había que respirar hondo y volver a dar malas noticias y esperar y confiar en que no fueran demasiado malas.
Se había venido abajo cuando pensó en los niños, cuando se vio con otra quimio encima y sin saber si sería capaz de estar de buen humor pero allí estaba él para decirle que tranquila, que ya se vería y habría que enfrentar las cosas según vinieran poco a poco.

Y se fue de nuevo a hacer biopsias y TAC y consultas de cirugía y de plástica y de rayos y a esperar de nuevo resultados.
Fue a todo como paciente normal, pero todos sin excepción la  y la trataron como si fuese alguien especial en todo el hospital. Es algo que siempre agradecería.

El resultado de la biopsia fue de lo malo lo mejor. Cuando se lo dijo a una amiga de urgencias, ésta la abrazó y le dio la enhorabuena: era para estar contentas.
No era fácil cogerle vías venosas, sencillamente porque las que habían quedado de la vez anterior eran pequeñas, se rompían, se inflamaban con facilidad y dolían. Se podía haber hecho una cirugía pero su piel estaba radiada y se podía complicar, así que le recomendaron otra mas agresiva pero mas segura. Y se complicó y hubo que poner injerto y todo se alargó un poco. Pero salió bien.

Recuerda que los niños fueron a verla al hospital y podía caminar un poco y ellos le preguntaron si le dolía, cuando vieron que podían tocarla y darle besos y abrazarse con cuidado, todo fue normal. Y le contaron muchas cosas y se fueron a merendar porque el hambre es el hambre. La vida seguía bien.
Fueron un par de meses un poco cansados pero poco a poco estaba mejor y cuando la oncóloga le dio el alta, no le cabía la sonrisa en la cara ni el agradecimiento en el pecho y lloró, pero esta vez de alivio y tranquilidad y llamó a sus soportes y compartió con ellos las buenas noticias.

Aun quedaba tiempo para estar bien y para poder hacer vida normal, pero todo iría bien.

Y aquí estaba unos meses después: Agradecida por tantas cosas como le había dado la vida y dispuesta a seguir disfrutándolas.

Algunos le dicen que es fuerte o luchadora o cosas por el estilo, ella tan solo piensa que son circunstancias de la vida que hay que afrontar como se pueda, porque no es algo de lo que puedas pasar y no tienes mas remedio que vivir. Y ella siempre dice que tiene suerte ( y no por la salud precisamente) por tener mucha gente que la quiere y así la vida se lleva mucho mejor.

A todos solo puedo deciros una vez mas: GRACIAS.

Resultado de imagen de snoopy un dia moriremos


domingo, 18 de octubre de 2015

Adictos

Había ido a otra ciudad a realizar una guardia. No conocía a nadie allí. Tampoco había trabajado nunca con aquellos compañeros con los que iba a compartir el día.
Hacía calor y no habían parado en toda la mañana y sonó un aviso.
Nada espectacular en principio: "una discusión familiar... llama central de policía... no tengo más datos".

En cuanto dijo la dirección, se dio cuenta de que a sus compañeros se les cambiaba la cara de "a ver qué hay" por "otra vez los mismos". Sin preguntar le expusieron los antecedentes: " vamos más de una vez por semana, desde hace dos o tres años.  Son una pareja joven con un crío de 4 años. Ella bebe, él no sabemos, tienen broncas y nos llaman unas veces ellos, otras la policía, otras los vecinos... Sin solución porque no tenemos nada que hacerles".

Anotó sus quejas y sus comentarios, pero no quiso dejarse influir por ellos. Al fin y al cabo no los conocía y no podía valorar en su justa medida lo que le decían.

Efectivamente, cuando llegaron se dio cuenta de que no se habían equivocado. En esta ocasión estaba la patrulla en el domicilio. La casa estaba perfectamente ordenada y limpia. Les había llamado el marido porque después de discutir, ella había llamado a la policía para denunciarlo por malos tratos y él había querido que fueran para asegurarse de que en el informe no ponía que había lesiones, porque no la había tocado. 
Con este panorama decidió hablar con ellos por separado. 

Primero con el marido: todo había empezado porque le encontró una botella de vino en el horno.Y claro, ella había negado que fuera suya y lo había acusado de ponerla él allí. 
Estaba desesperado.
No quería abandonarla porque era consciente de que tenía un problema, pero no sabia qué  más hacer para ayudarla, ya estaban yendo a un psiquiatra y un psicólogo y no mejoraba. Además no quería separarse porque si no le daban a él la custodia, ¿cómo iba a dejar a su hijo con aquella mujer tan inestable?.
Lo escuchó sin interrumpir. Entendía su sufrimiento y su complicada situación. No era fácil.
Cuando terminó de hablar a borbotones, volvió a preguntarle qué podía hacer.
Entonces se lo dijo: "tu mujer es una adicta, de libro. Está enferma y en mi experiencia, con lo pasos que estáis dando, no es suficiente. Debe ir a un centro especializado y el camino es largo y duro y relativamente poco costoso si lo pones en relación con toda la vida, pero tiene solución. A parte de lo que me has dicho, es así en muchas cosas ¿verdad?."  (y comentó otras características de su personalidad )
El, se sorprendió tanto de que por fin todo comenzase a encajar, que no sabia qué decir.
Ella continuó: "tienes que hablar con tu mujer y con un especialista en adicciones. Es vuestra responsabilidad y vuestra decisión. Aquí tienes un tf al que llamar, una web, y en Internet hay otros muchos. Hazlo."

Y en un folio que él le dio, le escribió una dirección web.

A continuación habló con ella a puerta cerrada, sólo con la presencia de su enfermera. Al principio  lo negó todo y acusó a su marido. Pero cuando le paró el discurso y le dijo que entendía por lo que pasaba, que no le iba a servir intentar engañarla, que era alcohólica, que estaba enferma, que no era mala persona y no era la única del mundo así, que sabía que escondía bebida y que se la podía encontrar, que no podía parar de beber cuando empezaba y que conocía su culpa por no ser buena madre, su frustación, su infelicidad, sus intentos de suicidio, su afán por controlarlo todo... y mas... y no la había visto en su vida.
Se echó a llorar y  le dijo que nadie le había hablado nunca tan claro, que ni el psicólogo ni el psiquiatra le habían dicho que era la adicción era una enferma, que ella creía que era por ser débil, que tenia miedo de perderlo todo, que veía que lo que hacia no funcionaba ... y le preguntó qué hacer.

Los sentó juntos en el salón,  les puso el teléfono en la mano, les dio la copia de la historia clínica en la que sólo constaba "mujer adicta al alcohol. Plan: ponerse en contacto con centro especializado en tratamiento de adicciones, ej Instituto Castelao". fecha y firma.

Se despidió de ellos con una única palabra : "llamad".

Ya en la calle, la enfermera le dijo que era la primera vez que había visto una intervención con el objetivo de solucionar el problema, porque todos pensaban que no la tenía y lo habitual era enviarla a urgencias de donde le daban el alta acto seguido y  no cambiaba nada. Le prometió enviarle un wap si no volvían al domicilio en un mes.

Hoy recibió un wap de un remitente desconocido: " aún no hemos vuelto a la calle Granada". Y sonrió.

..........................................

(Dejo los enlaces por si resultan de utilidad a alguien que pase por aquí, ¡aunque sea por error!)

http://www.geocities.ws/caminando.juntos/aa/aa_literatura/personalidad_del_alcoholico.pdf

http://www.institutocastelao.com/


martes, 2 de junio de 2015

Para no echarte de menos

Me dicen los niños que te escriba para no echarte de menos.
Ellos lo hacen y se sienten bien, yo lo hago y me siento morir. 
Se que volverás, pero aún no. 
Se que estás bien, que es una buena decisión y que era necesario. Estoy tranquila cuando lo pienso. 
Pero te echo de menos:todo el dia y todas las noches. Cosas tan tontas como contarte el dia de guardia (de nada) que llevo, la lista de compra para mañana,comentar el gol de Messi y las canastas de Lebron, el dia de calor o que me riegues las flores, hablar de los niños y de lo que has hecho tú... 
Echo de menos el beso de antes de dormir y el de salir de casa y el de volver a casa. 
Me fastidia tener que poner el despertador y echo de menos el sonido de ZZTop y los golpecitos del afeitado en el lavabo, que marcaban mi hora de levantar y hacerlo y que oliera a café cuando llegaba a la cocina. 
Y te echo de menos despues de acostarlos, cuando vuelvo al sofá. Ahora me sobra rato de sofá y me sobra Tv y no se qué hacer, porque como tú dijiste una vez, "salvo porque nada es lo mismo, todo sigue igual". 
Sí, echo de menos tu sonrisa , tu mirada, tu piel... 
No puedo, aunque quiera evitarlo, no echarte de menos y no me consuela pensar que siempre será mejor que echarse de más. 
Quiero que vuelvas antes de que se acabe la botella de Fairy, quiero decir: antes de que "yo" acabe la botella de Fairy, porque fregar la cena es cosa tuya y yo solo quiero hacerlo de prestado. 
Quiero que vuelvas antes de que al armario de tu ropa se le vaya el olor de tu colonia, antes de que tenga que llevarte la ropa de abrigo. 
Quiero que vuelvas antes de que empiece el nuevo curso y tenga que llevar mochilas llenas. 
Quiero que vuelvas... pero nunca antes de que puedas que volver.
Y aunque se que no puedes leerme, antes de irme a dormir, queria decirte que te quiero y que escribir para no echarte de menos, no funciona.

domingo, 3 de mayo de 2015

Por ellos.

Por ellos las puestas de sol y las madrugadas,
por ellos los sueños de amor y las noches cansadas, 
por ellos las palabras bellas, las dulces canciones,
el llanto, la risa, los abrazos, las cavilaciones.


Por ellos cada despetar, cada sentimiento,
las flores, la música, el mar, la lluvia, y el viento;
la luz, el color, el fuego, la tierra, y el agua;
azules y grises recuerdos, el futuro y la calma.


Por ellos la ilusión y el gozo de vivir queriendo;
por ellos sigue viva la estrella que guía mis pasos;
por ellos no me desmorono ante los fracasos.


Por ellos miro siempre el sol desde mi ventana,
por ellos tengo aún ilusión en el fondo del alma.

Por ellos me imagino el cielo como un beso eterno,

por ellos me pongo a cantar aunque esté sufriendo.



Por sus aspiraciones y su fantasías;

por sus desolaciones y sus alegrías;
suspiros, corazón, pasión, poema y plegaria,
y todo lo que no se puede decir con palabras.




GRACIAS.

Feliz dia

miércoles, 19 de febrero de 2014

Dias de poesía


Hay días blancos, grises, negros y de colores diversos. 
Hay días para empezar y para acabar, para reír y para llorar, para pasar de largo, para aguantar, para seguir  y para esperar.
Y hay días en los que necesito palabras de otros que me expliquen y música que me acompañe y los necesito más que el aire y el oxigeno que estudia mi hijo mayor y que le dicen hacen falta para vivir ( ¡qué cosas tan poco útiles se estudian en la escuela!). Con el tiempo, aprenderá que cada uno debe buscar lo que necesite para vivir.
Hay días de poesía.
Este es uno de mis poetas favoritos: Luis Garcia Montero. 
Disfrutadlo.

Confesiones

Yo te estaba esperando.
Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho,
de la letra sin pulso y el verano
de mi primera carta,
por los pasillos lentos y el examen,
a través de los libros, de las tardes de fútbol,
de la flor que no quiso convertirse en almohada,
más allá del muchacho obligado a la luna,
por debajo de todo lo que amé,
yo te estaba esperando.


Yo te estoy esperando.
Por detrás de las noches y las calles,
de las hojas pisadas
y de las obras públicas
y de los comentarios de la gente,
por encima de todo lo que soy,
de algunos restaurantes a los que ya no vamos,
con más prisa que el tiempo que me huye,
más cerca de la luz y de la tierra,
yo te estoy esperando.


Y seguiré esperando.
Como los amarillos del otoño,
todavía palabra de amor ante el silencio,
cuando la piel se apague,
cuando el amor se abrace con la muerte
y se pongan mas serias nuestras fotografías,
sobre el acantilado del recuerdo,
después que mi memoria se convierta en arena,
por detrás de la última mentira,
yo seguiré esperando.

viernes, 14 de febrero de 2014

Anomalías

Me han dicho algunos piropos a lo largo de estos años de vida que llevo, pero ninguno tan original como el de hace unos días, ni tan cierto, ni tan verdadero: "eres una anomalía en mi vida".

Yo también te quiero.





viernes, 7 de febrero de 2014

Te comento: "la apertura de puerta" (aviso 1)

Se que parecerá mentira, pero este tipo de aviso ya ha alcanzado el número suficiente como para ser considerado una categoría en si mismo. Recuerdo la perplejidad que me causó el primero, la indignación del segundo, el estupor del tercero al ver que aquello se convertía en norma y de ahí en adelante la resignación.

Estos avisos empiezan todos igual:

- Hola, mira, te comento: es una apertura de puerta.
- Perdón, ¿una qué?.
- Una apertura de puerta.
- ¿Ahora somos cerrajeros?.
- No, el cerrajero/ bomberos están de camino. 
- Entonces ¿a qué vamos?.
- Bueno, es para que estéis allí cuando abran la puerta, por si hay algo.
- Ah!........!!! 

Y acaban todos igual: cerrando la puerta por fuera.

AVISO 1:

- Hola, mira, te comento: es una apertura de puerta.
-......!!!!
- Nos llama una señora de unos 80 años, porque ha ido a casa de una amiga a buscarla para ir a misa de 11 y no le abre la puerta. Y tiene miedo de que le haya pasado algo.
- Ya. ¿Sabemos si esta mujer está en casa? ¿puede ser que haya salido a comprar?.
- Pues no lo sabemos. Estamos llamando al teléfono del domicilio y no contesta nadie. 
- Pero no vamos a tirar la puerta abajo porque no esté en casa o no le quiera abrir a esa señora,¿verdad?
- Eh... no. Bueno, el caso es que hay un vecino que tiene llave de la casa por si pasa algo y ya he hablado con él.
- Bien, pues que abra la puerta,entre y si hace falta algo vamos.
- Ya, pero es que no se atreve.
- Pues que le de la llave a la amiga.
- Pero me dice que como el depositario de la llave es él, que cómo se la va a dar a esa señora que no conoce de nada. Así que he pensado, (maaalo), que vayáis vosotros a abrir la puerta y si si hay algo pues actuáis.
- Pero ¿qué me estás contando?, ¿a ti te parece que éste es un tema sanitario?.
- No, pero puede serlo y yo creo que debéis estar allí.
- Ya, y  si lo que hay es un tesoro ¿qué tengo que hacer: le tomo la tensión o me lo quedo?
- Bueno, no hablemos mas, ¡id yendo!.
- Esta bien, pero llama a la policía para que vaya porque son los que deben y pueden entrar a un domicilio antes que yo y yo entro detrás de ellos.
- ¡Sí, claro, y movilizo todos los recursos!. Vais vosotros primero y si necesitas algo me vuelves a llamar.

Siete minutos más tarde, en el domicilio, vemos al vecino y a la amiga. 

- Hola, me pasas a "te comento".
- .....
- Sí, dime, ¿ya habéis entrado?
- No, este señor no quiere entrar y nosotros no lo vamos a hacer sin policía u orden judicial, porque esta mujer es autónoma y puede haber salido, ya que de hecho nos dicen que entra y sale sin horarios fijos; y nosotros no tenemos por qué entrar en su casa a nada. Así que te repito: manda a la policía.


Unos 10 minutos mas tarde apareció la policía, mucho más que asombrados con la situación que nosotros, para decirnos que sin orden judicial o sospecha de delito o integridad para las personas no entraban en el domicilio.
En fin, en éstas estábamos, en si pedir o no orden judicial, cuando se abrió la puerta del ascensor y salió Agustina tan feliz, con unos calabacines para hacer puré y otra bolsa de la carnicería porque iba a tener visita.


- Hola... fin del servicio.
- ¿Damos datos?. (teleoperador del centro coordinador... o lo que sea)
- Si, ¿qué necesitas?.
- Datos de filiación del paciente: nombre, apellidos...
- ¿Por paciente entendemos a una señora fue a hacer la compra, al vecino o a la amiga preocupada?
- ......... Pues el que estuviese peor....
- Entonces hay que buscar el paciente en otro lado.
- Pues pongo que no hay paciente, no hay problema ( me lo dijo con un tono de felicidad: como si hubiese resuelto el origen de los agujeros negros y las estrellas enanas). ¿Qué maniobras hicisteis?.
- Pues al principio intentamos las de razonamiento, después las de evasión y finalmente aceptación y ayudamos a meter las bolsa de la compra en casa.
- ¿Me estás vacilando?
- Pues no, pero es lo mismo que pensé yo. 

Una hora después de que sonara el el tf, volvimos a la base con el deber cumplido de ayudar al ciudadano en cualquier circunstancia. 
Vaya, como decía algún comentario en otra entrada, igualico que "héroes".


lunes, 20 de enero de 2014

Una carta

Uno nunca llega a saber del todo la importancia de sus hechos en la vida de los demás. 
Nosotros aunque habitualmente seguimos el caso clínico y nos interesamos por cómo han evolucionado nuestros pacientes, rara vez volvemos a verlos o a hablar con ellos.
Creo que, en general, nosotros preferimos pasar como un pequeño instante en sus vidas y pensar que nos olvidarán y no se acordarán de nuestra cara, ni nuestro nombre. 
Aunque somos conscientes de que nuestro trabajo representa muchas veces la diferencia entre vivir o morir, entre recuperarse bien o tener muchas secuelas, no solemos pensar sobre ello. Lo hacemos lo mejor que podemos y nada más.
Es cierto que recibimos felicitaciones de pacientes o familias a las que hemos atendido. Normalmente es una carta oficial de la gerencia aportándonos copia de la historia clínica del caso que atendimos y diciendo que nos han felicitado por ello. Nunca llegamos a saber lo que realmente dice la gente ya que lo hacen por teléfono, al mismo número que marcaron para pedir ayuda.
Pero esta vez, ha ocurrido algo completamente diferente, ha llegado esta carta a nuestra base. Aquí la transcribo literalmente:

" Eran las 4 de la mañana, estabais de guardia y recibisteis un aviso. No se muy bien cuales serían las palabras exactas, quizá "bebé de 16 meses en parada respiratoria". Y arrancasteis la ambulancia rumbo a nuestra casa.
 Eran poco menos de las 4 de la mañana cuando mi hija se despertó, como cada noche, para "mudarse" a la cama de papá y mamá. Estaba llorando en su cuna, la cogí, la abracé. Sabía que verla cada mañana era la alegría mas grande del mundo. Nos metimos en la cama. Apagué la luz y empezó a temblar. Dejó de respirar.
En minutos la vida de mi hija se me fue de las manos. Su padre la llevo al salón, la tendió en el suelo, atendía las órdenes de un sanitario que le hablaba por teléfono. Mi hija ya no estaba. Era su cuerpo el que ahora ocupaba el suelo del salón. Era su cuerpo el que permanecía inmóvil al lado de los regalos de Navidad.
Sonó el timbre, subisteis corriendo, entrasteis como el viento en el salón de mi casa. Poco o nada podíais hacer, mi hija estaba muerta en el suelo.
Me sacaron de la habitación, quise dormir, despertar de la pesadilla. Vosotros luchabais. Diréis que es vuestro trabajo, pero aquella víspera de Nochebuena todos vosotros hicisteis mucho más que trabajar. Aquella Nochebuena rompisteis las barreras del tiempo, del sonido...¡qué narices! rompisteis todas la barreras y conseguisteis que el pequeño corazón de mi ángel volviese a latir.
Algunos pensaron y pensarán que no merecía la pena; pero yo, que soy su madre, quiero deciros que mereció la pena. Que gracias a vosotros cada mañana veo los ojos de mi pequeña, cada tarde puedo calmar su soledad cogiéndola en mis brazos y cada noche puedo oírla respirar.
Nuestra pesadilla no ha terminado. La guerra de A. no ha hecho mas que empezar, pero hoy muchos días después quiero daros las gracias porque si no hubieseis ganado aquella batalla, hoy no habría guerra que librar.
Es difícil agradecer algo tan grande: unas flores, unos bombones... todo me parece poco. Entonces he decidido escribiros esta carta. Esta carta como anticipo de agradecimiento, porque espero que algún día sea ella quien os de las gracias, quizá pueda dedicaros su preciosa sonrisa, pero ella encontrará el modo de daros las gracias. Mientras tanto, de corazón, os las doy yo."

Es nuestro trabajo visto desde el otro lado, es mucho más de lo que ninguno hubiera esperado nunca.
¡Ojalá todo les vaya bien!

jueves, 9 de enero de 2014

COMPLETANDO LAS LECTURAS DE 2013

En Noviembre había dejado al lista por el número 24, así que ahí voy a continuar.

25.- La soledad de los números primos. (Paolo Giordano).
26.- Historias de Nueva York. (Enric González).
27.- Historias de Londres.  (Enric González)
28.- Un médico rural. ( Franz Kafka)
29.- El último manuscrito. (Maria Correa Lunas).
30.- El hombre que confundía a su mujer con un sombrero. (Oliver Sacks)
31.- El sentido de un final. (Julian Barnes).
32.- La luz en casa de los demás. (Chiara Gamberale)

¡Y eso es todo amigos!.

Dado que fundamentalmente leo en las guardias y teniendo en cuenta los avisos que hacemos, me sale una buena media: ¡más de un libro cada dos guardias!

De todo ésto puedo extraer alguna que otra conclusión:
 
  •  Si en las guardias además trabajo, (que suele ser lo habitual: unos 10 avisos), para tener esta media prácticamente no cruzo palabra con el resto del equipo en los tiempos muertos, ni tampoco veo la tv. Es algo que ya sabía, pero ahora al menos veo que el tiempo me rinde mucho.
  • Si tengo en cuenta que durante el año lo normal es no trabajar (¡qué cosas!), es decir, la mayoría de mi tiempo es "libre", llego a la conclusión de que el trabajo de ama de casa y atención a los niños es mucho más absorbente que el "trabajo" que me da de comer, porque durante este tiempo casi no leo.
  • Me encanta mi trabajo por varias razones: me deja mucho tiempo libre fuera para la vida  y suficiente durante él para mi vicio de leer y por supuesto, como a todos, de vez en cuando también me gusta y cuando no, me da de comer.
  •  
Respecto a los libros que la lista:
  1. Me han entretenido y son ideales para poder dejar y retomar en cualquier momento los de Enric Gonzalez y las historias de Oliver Sacks.
  2. La luz en casa de los demas: me gustó.
  3. El último manuscrito es un folletin que se lee bien y si estás en modo off puede hasta entretener, pero prescindible como las peliculas de sobremesa de las 15:30.
  4. Julian Barnes me parecio un toston por su forma de narrar, con mucha filosofia poco productiva que no me aportó nada y al igual que Martin Amis dejo para otros que los sepan apreciar. Asi como a Amis no le daré otra oportunidad, a Barnes tal vez... igual... dentro de unos años....
  5. La soledad de los numeros primos: puff. No está mal contada la historia, pero es que no me gustó.
A los que pasais por aqui ¡Feliz Año 2014!, aunque sea con retraso y ya os iré contando (a mi ritmo y a mi manera) alguna historias a lo largo del presente.
     

sábado, 16 de noviembre de 2013

LIBROS 2013

Esta es la lista de libros leídos hasta ahora en lo que va de año. No me atrevo a hacer critica de ellos, si alguien quiere mi opinión sobre alguno, la daré. Tan solo es una lista mas de las muchas que hago, para que no se me olviden.
Los hay que me encantaron y los hay para quemar; como en botica: hay de todo.
No están por estricto orden, pero casi.
Eso si, la poesía es de cualquier rato, para cualquier rato y en todo momento. He leído mas poesía que estos libros, pero muchos son poemas sueltos y no los puedo consignar, porque la poesía no son libros son versos y forman parte de mi día a día desde que recuerdo. El descubrimiento del año para mi, es Ernesto Perez Vallejo que ademas tiene este blog: http://loslunesquetedebo.blogspot.com.es/


1- El gran Gatsby. F. Scott Fitzgerald)
2- La marca del meridiano.( Lorenzo Silva)
3- El rayo dormido. ( Carmen Amoraga)
4- The murder of  Roger Ackroyd.Agatha Christie)
5- La casa de Riverton. ( Kate Morton)
6- La noche en que Frankenstein leyó el Quijote. ( Santiago Posteguillo)
7- El invierno del mundo. ( Ken Follet)
8- Reunión de amigas.( Luis del Val)
9- El abuelo que salto por la ventana y se largó. ( Jonas Jonasson)
10- Inferno ( Dan Brown)
11- Misión olvido.( Maria Dueñas)
12- La autoestima.( Luis Rojas Marcos)
13- El arte de amargarse la vida.( Rafael Santandreu)
14- Muertos de papel (Petra delicado).( Alicia Gimenez Barlett)
15- La mujer que vivió un año en la cama.( Sue Townsend)
16- Brújulas que buscan sonrisas perdidas.( Albert Espinosa)
17- De profundis.( Oscar Wilde)
18- La vida después ( Marta Rivera de la Cruz)
19- El bolígrafo de gel verde ( Eloy Moreno)
20- El mundo amarillo ( Albert Espinosa)
21- Lo que me queda por vivir ( Elvira Lindo)
22.- Un viejo que leía novelas de amor ( Luis Sepúlveda)
23.- Soledad es nombre de mujer ( Albert J. Jovell)
24.- Hombres modo de empleo ( Teresa Viejo)


POESIA

* A todo amor (Angel Gonzalez)
* Volver (Jaime Gil de Biedma)
* Habitaciones separadas (Luis Garcia Montero)
* Poesia completa (Cesar Vallejo)
* De Laura y otras muertes (Ernesto Perez Vallejo)

lunes, 28 de octubre de 2013

De negro carbón

Hoy tengo las historias clínicas manchadas de negro carbón y no se quita.
El uniforme manchado de negro ya lo he echado a lavar. Las botas las he lavado y el agua era negra. Ya  vuelvo a estar presentable para otro aviso, pero el humor de todos los que allí estuvimos se mueve entre el gris y el negro. Y en el aire se nota el polvo negro del carbón. 
Hoy muchas lágrimas limpiaban las caras negras de hombres duros que lloraban a sus compañeros, familiares o amigos. 
Impresionaba el silencio.
Hemos hecho nuestro trabajo con ayuda de muchos compañeros y de los propios mineros y el aviso ha ido bien. Sin embargo se nos nota tristes y horas después seguimos igual. Y es que seis tragedias juntas son muchas tragedias.

No me preguntéis por la seguridad del pozo, no la se; por las características del pozo, no las se; por cómo ha sido, no lo se... me han hecho ya todas las preguntas.
Sencillamente no me preguntéis porque lo que lo único que me sale es silencio después de dejar tapadas tantas caras negras.




jueves, 10 de octubre de 2013

Avisos pintorescos: trozos

*** El contenido de la conversación y la situación puede herir la sensibilidad del lector. Avisados estáis.

Un día cualquiera de invierno, con mucha luz pero con un sol mentiroso que no llega a calentar nada. Pero no hace falta porque para calentarle la cabeza está  "te comento".
 Lo sabe desde primera hora del día, cuando ha dado el cambio. Efectivamente no pasa mucho tiempo hasta que da señales de vida:

-  Hola mira te comento: llaman a la plataforma 112 porque al parecer un hombre de ha tirado al tren. 
- ¿Y?.
- No, nada. Es para que vayáis al cruce de la vía con un camino de concentración que hay a 5 Km de este pueblo en el término municipal de tal.
- Perdona, ¿pero está vivo?.
- No, no creo. La Guardia civil dice que hay trozos por todas partes, hasta unos 500m.
- Pues entonces no es que creas, es que estás seguro de que está muerto y muy muerto. Ergo... ¿a qué vamos? ¿qué trozo esperas que  intube o lo reanime?. Es que mi especialidad va sobre vivos, para lo demás el forense.
- Ya, bueno, es que había pensado que le echases un vistazo y si eso llamamos al forense.
- Osea, ¿que nos mandas ir a buscar un camino a unos 25 km ida y otros 25 vuelta, para echar un vistazo a trozos?
- Eh...si creo que es lo mejor.
- Pues nada, espero que te valga con un vistazo pequeño porque si lo hago detallado voy a estar hasta que te vayas.

Tras una media hora de viaje, nos encontramos con la autoridad.

- Está por ahí- dice señalando las vías.- Pero ¿va a salir así sin bolsas ni nada?.
- Eh, si.  Ya he visto suficiente, (el primer vistazo le llegó para ver que aquello era incompatible con la vida). Es evidente el fallecimiento. Llamen al forense. Es todo por mi parte.
-  Pero ¿ no lo van a recoger ustedes? 
- No. Comprenderá que no es mi trabajo, eso lo hará la policía judicial, el forense y/o la funeraria.
- ¿Entonces a qué vienen?.
- Eso digo yo, eso digo yo.

Durante el camino de vuelta , le llaman para los datos:
- ¿Nombre?.
- No lo se.
- ¿DNI?
- Si lo tuviera te habría dado el nombre.
- ¿Pongo que no lo llevaba encima?.
- Pon lo que quieras, igual si lo llevaba, pero no encontré el bolsillo adecuado ( de verdad!!! hay cosas que no se como explicar)
- ¿Juicio clínico?
- Exitus
- ¿Causa?.
- Disgregación incompatible con la vida.
- Es que éso no me viene.
- Pues dile a te comento que te lo codifique él.


Con este nivel de emergencia pasó el día. Cada llamada telefónica le ponía los pelos de punta, qué nuevos casos les depararía la jornada.

Por supuesto, suma y sigue. Otro día mas.



lunes, 23 de septiembre de 2013

Después de la tempestad

Había pasado los meses más estresantes de su vida y ahora se encontraba extrañamente tranquila. 
Dejando pasar el tiempo atendiendo lo urgente, después de haber salvado lo importante.

Incapaz de sentirse feliz todavía. Sabía que, poco a poco, todo volvería a la normalidad y su carácter haría el resto. Volvería no sólo a reconocerla, sería capaz de sentirla.

Aún soñaba demasiado, aún no era capaz de controlar todos sus pensamientos, aún se encontraba demasiado cansada como para aceptar desafíos extra, aún le faltaba la confianza que da el tiempo y aún era demasiado pronto para lanzar las campanas al vuelo o para saber las secuelas (si las hubiera) de todo aquello.

Había visto como en los momentos agudos uno siempre tiende a pensar que "esto es lo peor" que le ha pasado. Ahora con calma, podía distinguir que si bien no era lo peor que le había pasado, sí era la situación más complicada y potencialmente peor que había vivido. Pero parecía que había pasado: la tempestad había pasado y seguían vivos. 

Ahora necesitaba una tregua de la vida, vacaciones, abrazos, hombros blanditos, confianza, dejar de apretar los dientes, dormir, creer... 


Hoy necesito que me abraces fuerte
Sin palabras, sin excusas, solo brazos
Que no tengas prisa, que no me recuerdes
Que solo somos la apariencia de este barro
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Por encima de los miedos y prejuicios
Que alcances ya los huesos
Y me despiertes lejos
De esta torpe selva a fin de siglo
Y no me preguntes
Que es lo que pasa
No traigo heridas
Es solo que preciso
Notarte bien dentro
Sentirme en casa
Saber que es muy cierto que estoy contigo
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Y que tu silencio traiga mucha calma
Que la noche venga lenta
Como nieve
Y nos halle enlazadas las espaldas
Y no me preguntes...
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Por encima de los miedos y prejuicios
Que alcances ya los huesos
Y me despiertes lejos
De esta torpe selva a fin de siglo

sábado, 17 de agosto de 2013

Hace 10 años

Tal día como hoy hace 10 años y, mas o menos, a esta hora 14:45 h terminaba la última sesión de quimio.

No era de recordar estas cosas, es más ni siquiera pensaba en ello. Pero es curioso cómo funcionan los recuerdos: ella conducía, los críos se quejaban por el calor del verano y el padre recurrió a una historia para distraerlos (una historia está basada en hechos reales, los cuentos no), que empezaba así: 
       " Hace 10 años hizo un verano de muchiiisimo calor, mucho más que éste; lo recuerdo porque estaba trabajando en una cantera y allí no había árboles ni..."

Ella siguió conduciendo, pero su mente ya no siguió escuchando la historia, tan sólo para afirmar que todo era verdad y que también era el verano más caluroso que ella recordaba. Pero ella recordaba....

Recordaba la espera a la sombra en un banco de un jardín fuera del hospital. Allí se sentaban a esperar que pasasen un par de horas, para volver a entrar y recoger el resultado de la analítica que les diría si podía o no ponerse la quimio. Nunca fue sola. El último día él no pudo ir,  la llamó antes de entrar. El estaba en la cantera y ella esperando a la sombra a 300 km. El sabía lo que quedaba por delante, ella también,  pero era el último día.

Recordaba el olor de de aquel lugar. No todo el hospital olía igual, pero aquella planta fuese por lo que fuese ( los fármacos, el desinfectante, la gente..) tenía un olor especial y nada más llegar le entraban nauseas y tenía que hacer muchos esfuerzos para no vomitar. Por éso, hasta el calor de fuera era una bendición, el humo del tabaco, lo que fuese con tal de no oler.

Recordaba las bolsas azules rectangulares que le daban para vomitar. La última la tiró cuando cambiaron de coche hace dos años. 

Recordaba que había días en que ella quemaba, recordó los pinchazos y el rezar para que funcionase el reservorio y no tuviesen que pincharla más, el dolor. 

Recordó la cara del chico que empezó la quimio a la vez que ella, las caras de las enfermeras ( aunque ha olvidado sus nombres) siempre tan amables y profesionales, el "loco genio despistado" del médico que la llevó.

Recordó, sin querer, a las voluntarias que veían a darle conversación, consejos y fórmulas que ella no había pedido del estilo "hay que pelear" , "es una batalla", etc. Le generaban agresividad y nunca les tuvo simpatía, aunque puede que que a otros les sirvieran. Así que las ignoraba y miraba para otro lado cuando las vía venir, pero allí no iba a ser educada, allí era autista y todas sus energías se centraban en sobrevivir y volver a casa. Conversar de todo aquello con desconocidas era un desgaste que no podía permitirse. 

Recordó que desde las primeras sesiones  se ponía los cascos y se aislaba con la música a todo volumen. Después se dejaba ir, mientras los venenos (que se suponía iban a matar al bicho antes que a ella) hacían su efecto. Alli quedaba su cuerpo, vomitando y vomitando, y viajando por la memoria de los buenos ratos estaba su mente. 

Recordó que siempre hubo una amiga que fue a darle un abrazo y un poco de relevo a sus acompañantes... y sonrío.

Y se acabó el viaje y no tuvo tiempo de más.
En la realidad, quedó la radioterapia para el otoño, pero ya no hacía calor.
...................... 

Hoy escribiendo estas líneas 10 años después, me doy cuenta de que recuerdo muchas cosas. Pero con ser dura, no la recuerdo como la peor época de mi vida (tampoco la repetiría). Y eso solo puede deberse a que en ese tiempo pesó mucho mas el cariño y el amor que la salud, porque de ésto último andaba un poco escasa.
Hoy recuerdo que lloré pero nunca sola, que tuve vacaciones y en ocasiones hasta de la vida, que me raparon el pelo en uno de los momentos mas íntimos y emotivos que recuerdo, que leí, que me reí, que me llevaron a la playa, que salí por la noche, que estuve en el parque natural de Redes, que me dio la libertad de romper con quien no me quería, que aprendí a dejar que me cuidaran, que estuve muy cansada, que me dormía drogada en un hombro blandito y estaba protegida.
Hoy recuerdo y sonrío.

De aquel año aún conservo lo mas importante: a él con su hombro blandito, a mi familia y mis amigos. Y algunos inconvenientes menores: la falta de venas, un par de cicatrices, tres tatuajes y un poco de miedo a bultos extraños.

Hay quien me dice cuando sabe esta parte de mi biografía que "de todo se aprende"; pues igual oye, pero no me hubiera importado seguir ignorante. Pero es lo que hubo. 


En resumen: 1.- Probé casi todas las drogas legales y hay algunas estupendas. 
                  2.- Yo ya puedo decir y sin llegar a la vejez el brindis de "Cuatro bodas y un funeral", aquello de  “Por el amor verdadero, provenga de donde provenga. Para que en nuestra vejez podamos decir, orgullosos: a mí un día también me adoraron”.




lunes, 24 de junio de 2013

Angustias varias

Se sentía triste. 
Habían terminado de recoger todo y le habían pedido que les diese aquella noticia a los niños.
Pero no sabía cómo hacerlo. 
Los había visto al llegar: el mayor tendría unos 8 años y el otro 5 o 6. Estaban en su habitación cada uno en su litera.
Y allí estaba ella, a la puerta, sin saber qué hacer, ni qué decir. ¿Como se les dice a unos niños que su papá ha muerto?. Sabía que era una embarcada muy gorda, pero no tuvo valor para decirle que no a la madre.
Entró. Habló con ellos, se dijo lo mejor que pudo.Salió. 
Aún recuerda que aquella noche lloró.

....................................................................

Han pasado muchos años desde aquel día. Ahora tiene hijos de esa edad. 
Hoy ha repasado la guía del duelo infantil, aunque la sabe. 
Hoy sigue sintiéndose tan poco preparada para ello como entonces. 
Y ¿si un día tuviera que dar esa noticia a sus hijos?. Le angustia tan solo la idea de pensarlo. 
Porque ella deja el trabajo cuando se quita el uniforme, porque para ella esas son cosas de la vida de otros, porque en su universo no pueden pasar todas esas cosas, porque prefiere ignorar todas esas posibilidades, porque necesita vivir hoy y mañana sin esa angustia vital, sin la certeza de saber que va a pasar, (incluso que sean suyas las malas noticias).
Es consciente de que algún día trabajo y vida irán de la mano, pero hoy ( de momento) no es ese día.




lunes, 3 de junio de 2013

"No perdono a la muerte enamorada"


De camino al trabajo, le vinieron a mente versos sueltos de Miguel Hernandez, de la Elegía a Ramón Sijé. Esa que había leído muchas veces y siempre le removía por dentro. Esa que había leído por primera vez en el colegio, ponía en su boca las respuestas que no podía dar porque se le encogía el alma, lo que sí esperaba es que esos versos fueran de un futuro muy lejano, porque no podía imaginarlo cercano:

"(...) Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

(....)

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Miguel Hernández

miércoles, 15 de mayo de 2013

Como si fuiera domingo

Hagamos como si fuera domingo,
como si acabásemos de levantarnos,
como si estuviésemos solos.
Haces el café,
me pones música
y sonreímos.

Te quiero.

I say a little pray for you. Aretha Franklin

jueves, 9 de mayo de 2013

Y si un dia...


- "¿Y si un día te levantas y te das cuenta de que todo es una mierda, un absurdo, de que no te compensa pasar el día solo para sobrevivir, entones qué?.

¿Y si un día te das cuenta de que ésto es todo, de que al fin, solo se tratar de pasar el tiempo, comer y dormir sin verle mas sentido a nada?.

¿Y si un día te pasa éso?"


Pero a ella no le pasaba, a ella le servía algo tan tonto como el amor, pero ¿cómo explicarlo?. No era una ingenua, sabia lo que dura que podía ser la vida, sabía lo que era sufrir el dolor físico y el del alma ( porque a veces a ella también le dolía el alma) lo había visto y lo había vivido, todo éso ya lo sabia.

Pero cómo explicarle que además sentía y que hasta en el dolor había intuído la vida y sabía que eso no era todo, que no todo era sufrir y doler.

Le dijo muchas cosas, pero también pensó que no le vendrían mal ideas nuevas, nuevas aportaciones y experiencias y dejó una pregunta en el aire para ser respondida por quien quisiera:
¿qué hace que para ti la vida valga pena?,¿qué hace que tenga sentido?.



miércoles, 1 de mayo de 2013

Una buena guardia

Volvía a casa después de haber acabado su turno, escuchando música y organizando el día (comida, colegio,música...) pero volvía contenta, satisfecha con su trabajo y reconciliada por un día con el sistema de urgencias.
 Había sido una buena guardia, lo que para ella se traducía en "avisos a los que había que ir". Además no habían sido muchos y no se encontraba cansada.

Repasó mentalmente los avisos:

  • Un infarto inferior que habían estabilizado y llevado directamente a hemodinámica sin entretenerse en pasos previos que prolongasen tiempos innecesariamente. Bien.  
  • Un ictus  sin complicaciones.
  • Un brote psicótico con ideas paranoides a la que las ondas de Internet acechaban y todos "ellos" tenían un complot para hacer estudios con "nosotros, incluidos Rubalcaba y Dolores de Cospedal, no se salva nadie". Fatal de lo suyo, pero había podido abordarla y la habían llevado a hospital sin una voz de más y tranquila. Además había conseguido que la viese el psiquiatra sin pasar por otros médicos y así habían evitado utilizar la fuerza. Evidentemente ingresó.
  • Una niña de cuatro años con un estatus epiléptico: cuadro grave. La habían llevado los padres a un centro de salud y no sabían lo que tenía, estaban preocupados y nerviosos. No era para menos: estaba morada, con hipotonía general y sin respuesta a ningún estímulo y llevaba así una hora y media. Ella pensó el diagnóstico y le puso tratamiento, adermás le hizo unas fotos de las posiciones oculares para enseñarselas a los pediatras cuando llegasen a urgencias. Todo había ido bien con el tratamiento y cuando llegaron a urgencias la niña estaba casi recuperada y  los pediatras no acababan de creerla del todo, así que enseñó las fotos: no había mas. Había ido todo bien. Quedó ingresada para estudio.

No se alegraba de que todo ésto hubiese pasado, pero estaba satisfecha porque lo había hecho bien. Era la satisfacción del trabajo bien hecho, independientemente del resultado final, pero cuando además todos los casos van bien la reconciliaban con su trabajo y su profesión.
Con el tiempo pocas veces lo contaba, pero no había dejado de tener esa sensación.

lunes, 8 de abril de 2013

Te comento: el color de las manos

CASO 1

- " Hola, mira, te comento: nos llama un hijo porque su padre de 83 años, con oxígeno en domicilio tiene fatiga y fiebre. Me dice que tiene una saturación de oxigeno de 46% ( lo normal por encima de 96% y malo por debajo de 90%. Así que con 46...). Ya le he preguntado  ¿que si tiene las manos frías? y me ha dicho que no, que moradas".

(Ups ¿qué parte de "con fiebre" no ha entendido?).

- " Normal, si estará azul o morado entero. Salimos ya."

- " Otra cosa: Me parecieron un poco demandantes, porque me dijeron que si tardábamos mucho con la conversación se le iban a poner negras y me han colgado".

¡Está claro que hay quien no entiende la ironía!, en estos casos, por la tremenda mejor).

- " Ya, ya... no te preocupes que lo entiendo ( al hijo del paciente por supuesto)".

Vamos que si no le cuelgan les  manda lavarselas para que se le pongan más blancas!.

CASO 2

- "Hola, mira... te comento. Llaman unos chicos por un hombre que es un vagabundo, que lo conocen porque lo ven dormir en el parque, y dicen que tiene las manos negras"

- " ¿Cómo? pero ¿está inconsciente, respira, se mueve...?"

-  "No se lo he preguntado porque me dicen que les da miedo".

- "Eh? que les da miedo... y ¿por qué no les dices que te pasen con sus padres o con el primer mayor que se pase por ahí?, porque un transeúnte con las manos sucias es lo normal y te recuerdo que somos el único recurso avanzado de la ciudad".

- "Ya bueno, pero id a echarle un vistazo, ¿qué os cuesta?".

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¡Evidentemente no tenemos el mismo concepto de las urgencias!