Rabo de Nube (Silvio Rodríguez)
Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.
Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.
lunes, 18 de junio de 2012
jueves, 14 de junio de 2012
Un dia mas
Hace falta un poco de ilusión y alegría para despertar e ir a lo que hay que hacer. Y en los tiempos que corren más.
Hoy he despertado a mis hijos con esta canción.
Yo tengo suficientes motivos para tirar p'lante, ¡ojalá no le falten a nadie!.
martes, 12 de junio de 2012
Amor al trabajo, ¿y tú me lo dices?
Y había ido el Gerente a verlos y les había echado en cara su "falta de amor al trabajo". Así, como suena, así se lo había dicho!.
¡Hacía falta ser cínico!.
Él que acababa de llegar y no sabía cómo funcionaban las cosas,
él que pensaba que ellos no daban el final del servicio hasta estar de nuevo en la base,
él que jamás se había subido en una ambulancia,
él que cobraba dietas y tenia coche oficial para ir a verlos y les acababa de decir que a partir de julio no tendrían ni comidas ni cenas,
él que acababa de ser designado por "confianza",
él que tenia una jornada laboral reglada y habia dispuesto que ellos no la tuvieran,
él que no había pasado miedo en los servicios, que nunca habia tenido que pedir a la policía que viniese,
él que no se jugaba ni mucho, ni poco la vida cuando trabajaba....
....les echaba en cara que no tenían amor al trabajo!!!.
Que podía haberles dicho cualquier cosa: que no había dinero para nada y que habría que trabajar mas y cobrar menos o algo parecido. Pero no.
Ellos le afearon la frase, incluso se rieron de ello (por no llorar o no matarlo) pero él no les pidió disculpas.
Estaba claro que no le habían sentado bien sus reclamaciones, ni sus protestas. Porque claro, él no estaba allí para resolver sus problemas, ni para que le dieran trabajo, sólo había ido a presentarse y a decirles cuatro palabras vacías: era un político.
Se quedó con ganas de decirle más, pero no le dio pie a ello, cambiaba de tema "para no alargarnos".
No, no, oiga que nosotros sí queremos alargarnos, porque hay muchas cosas que no cuestan dinero que hay que mejorar y usted tiene que hacerlas.
De amor al trabajo hablamos otro día, porque una cosa es el "amor al trabajo" y otra las condiciones laborales.
Nosotros por amor al trabajo:
- estudiamos, nos pagamos cursos, nos pagamos los desplazamientos, vamos en nuestros tiempo libre a rotar por servicios hospitalarios para mejorar
- tenemos residentes, estudiantes, técnicos de transporte, enfermeros militares, a todos les damos docencia no pagada ni reconocida.
- asistimos a reuniones en nuestro tiempo libre,
- denunciamos en el juzgado a la gerencia cuando nos obligan sistematicamente a prolongar turnos por no organizar nada con la esperanza de que a alguien le importe que estemos en buenas condiciones físicas para hacer nuestro trabajo,
- le reclamamos protocolos de actuación con otras Gerencias
- le reclamamos acuerdos con las urgencias hospitalarias
- le pedimos que se deje de intermediarios innecesarios que cobran por un servicio que no necesitamos.
- le reclamamos que ponga coto a los desmanes del ciudadano y del centro coordinador y empiecen a hacer las cosas que hay que hacer.
Entendemos que a partir del punto 3 no comparta con nosotros el amor al trabajo porque es seguro que no lo entendemos igual, sobretodo porque nosotros si sabemos de lo que hablamos. Pero encima no venga tocando las narices.
Aún tuvo otra frase más " siento mucho encontrarlos tan enfadados con su trabajo". Y dale Perico al torno, este hombre no entiende nada (porque nada le importa), que no estamos enfadados con nuestro trabajo, que estamos aquí porque queremos y nos gusta, pero nos molesta que nos ninguneen y que usted y los que le han precedido (con otras condiciones económicas), pasen de todo, eso sí "buscando siempre lo mejor para el ciudadano".
La conclusión es que cuando hay que explicar el minimo al que manda y gestiona, la cosa no tiene remedio. Decepcionante.
Así, que por amor al trabajo y por dinero ( porque si fuéramos millonarios es posible que no estuviéramos en esa reunión), no vamos a engañarnos, seguiremos trabajando.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Uno más
"Por favor -le había dicho- un rato mas.Ya se que para usted es uno mas, pero para mi...".
Ya había hablado un poco con ellos, mientras estaban en lo que tenían que estar, para que se fueran preparando para lo peor. A los 20 min les dijo que iban a continuar otros 10 y que después, si no había respuesta, pararían.
Suspendió la reanimación sabiendo que hacia lo que tenía que hacer.
Hubo gritos y lloros, que aguantó sin decir nada, porque nada de lo que dijera iba a consolarlos y podía sonar a justificación.
Al rato les explicó los tramites a seguir.
Había dado el fin del servicio y estaba libre hasta nuevo aviso. Así que se quedó un poco con ellos para acompañarlos, les ayudó a buscar teléfonos y seguros y respondió a cuantas preguntas le hicieron lo mejor que pudo. Después se fue.
Pero le había quedado en la cabeza la frase: "para usted es uno más". Sí, en parte así era, por eso podía seguir trabajando y viviendo.
Pero le quedaba el consuelo de sentir que no se había deshumanizado. Ella sabía que en aquel momento y aquel lugar aquel hombre "no era uno mas" para ella, era el único y se habían esforzado como si aquel paciente fuese el primero, en ese momento no contaban los demás.
No llevaba la cuenta de la cantidad de reanimaciones que llevaba, era imposible, ni tampoco de los vivos o muertos sería insano.
Tenían con ellos una estudiante, de unos 20 años, que jamás se había visto en otra, aunque se lo habían contado sus compañeros. Mientras volvían a la base le dijo: -"Pues me alegro de haber visto una reanimación, pero se te queda un sentimiento... que no se explicar".
-" Triste".
- "Eso".
-" No siempre es así, pero muchas sí y hay que saber lidiar con ello o dedicarse a otra cosa".
PS: No todo son cosas tristes, el paciente del post anterior evoluciona bien, lento, pero bien y volverá a casa. Pequeñas cosas para estar contentos.
PS: No todo son cosas tristes, el paciente del post anterior evoluciona bien, lento, pero bien y volverá a casa. Pequeñas cosas para estar contentos.
miércoles, 25 de abril de 2012
Por un golpe de viento
"Pero... ¿corre peligro su vida?". "Sí, claro que sí". La miraban incrédulos mientras les respondía.
No podía ser; era una caída tonta: un golpe de viento lo había hecho caer hacia atrás mientras caminaba.¿Como iba a morirse por éso un hombre de 34 años?. No podía ser.
Ella no sabia si iba o no a morir, pero era una posibilidad real e incluso probable.
Lo habían recogido por la mañana.
Desde el inicio supo que aquello era mas grave de lo que a todos les parecía porque estaba consciente. Pero antes de arrancar hacia el hospital ya les dijo que tenia una fractura craneal y que estaba grave. Habló con el paciente y le dijo que lo iba a intubar. Todo fue sin problemas.
Cuando llegaron al hospital ya estaba la familia, pero como no podía entretenerse, no habló con ellos. Cuando salió después, solo estaban los compañeros, que no podían creerla.
Era lo que había, incluso era peor porque ya había visto el TAC y tenia graves lesiones cerebrales. No necesariamente mortales, pero si muy delicadas. Lo operaron de urgencia y a UCI.
Por la noche habían pasado a preguntar por él, no iba bien, pero aún era pronto para ver la evolución. Habría que esperar.
Pensándolo en casa era un forma bien tonta de matarse o de quedar con secuelas graves, pero así era la vida a veces: absurda.
sábado, 7 de abril de 2012
Defender la alegría- Benedetti
Porque hace falta en todos los tiempos defender la alegria y muchas veces hay que recordarlo para tenerlo presente
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
viernes, 16 de marzo de 2012
Suicidas (II)
Mientras volvían se le amontonaban las ideas en la cabeza: porque no dejaban de surgir y porque no tenían por dónde salir.
No era el primer suicida que veía, ni el segundo, ni siquiera el décimo, ni era el más escabroso o el más demoledor, era uno más.
No era el primer suicida que veía, ni el segundo, ni siquiera el décimo, ni era el más escabroso o el más demoledor, era uno más.
Se daba cuenta de que, lejos de tenerles compasión, los suicidas le generaban agresividad.
Muchas veces había pensado:"te quieres matar, vale, hazlo, pero no jodas al resto".
¡Hay cosas que no se hacen!.
Si llevas pensándolo meses o días, ten la decencia de no hacerlo en casa, tu familia tiene que volver a vivir en el mismo lugar, no manches y hazlo de tal forma que no les aumentes el sentimiento de culpa que ya van a tener.
¡Hay cosas que no se hacen!.
Si llevas pensándolo meses o días, ten la decencia de no hacerlo en casa, tu familia tiene que volver a vivir en el mismo lugar, no manches y hazlo de tal forma que no les aumentes el sentimiento de culpa que ya van a tener.
No, no le daban pena los que se mataban, le daban pena todos los demás.
Por otra parte, no podía dejar de pensar qué clase de cosas te podían empujar a algo así.
No podía juzgarlos, ni condenarlos; porque si ella en ocasiones no sabía por qué actuaba de una determinada forma, cómo iba a entender lo que les pasaba por la cabeza a los demás en estos momentos. ¡Cómo debían de estar de obcecados, desesperados o lo que sea, para que la muerte fuese la única salida para alguien por lo demás normal!.
No podía juzgarlos, ni condenarlos; porque si ella en ocasiones no sabía por qué actuaba de una determinada forma, cómo iba a entender lo que les pasaba por la cabeza a los demás en estos momentos. ¡Cómo debían de estar de obcecados, desesperados o lo que sea, para que la muerte fuese la única salida para alguien por lo demás normal!.
Así era la mente a veces, y sin embargo muchos no tenían transtornos mentales. De hecho, muchos de los que había llevado al hospital para valoración por el psiquiatra, habían sido dados de alta.
Había visto a algunos con una determinación tal, que sabía que la próxima vez que volviese sería para avisar al forense. Y efectivamente había vuelto para ello.
Recordaba una mujer a la que habían ido a buscar 2 veces y que, tan tranquila, les contó que su padre, su hermano y su hijo se habían suicidado, así que ella no iba a estar aquí mas. ¿Qué haces con algo así?.
Odiaba esos avisos porque, en el fondo, también le confrontaban con la realidad de que la mente puede jugar malas pasadas y de que nadie esta a salvo.
Muchos de sus compañeros decían que hacía falta mucho valor para hacer algo así, ella no pensaba lo mismo. No era cuestión de valor, a ella le parecía más egoísmo, pero tampoco era eso. Probablemente tenían un "aplanamiento emocional" tan grande que eran incapaces de sentir otra cosa que su dolor, incapaces de sentir o quizá de ponerse en el lugar de los que quedaban. Como si no pudiesen sentir ni calor ni frío, ¡debía ser algo terrible!.
En cualquier caso, un suicidio era siempre y para siempre muchas preguntas por responder.
Muchos de sus compañeros decían que hacía falta mucho valor para hacer algo así, ella no pensaba lo mismo. No era cuestión de valor, a ella le parecía más egoísmo, pero tampoco era eso. Probablemente tenían un "aplanamiento emocional" tan grande que eran incapaces de sentir otra cosa que su dolor, incapaces de sentir o quizá de ponerse en el lugar de los que quedaban. Como si no pudiesen sentir ni calor ni frío, ¡debía ser algo terrible!.
En cualquier caso, un suicidio era siempre y para siempre muchas preguntas por responder.
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