Esta es la lista de libros leídos hasta ahora en lo que va de año. No me atrevo a hacer critica de ellos, si alguien quiere mi opinión sobre alguno, la daré. Tan solo es una lista mas de las muchas que hago, para que no se me olviden.
Los hay que me encantaron y los hay para quemar; como en botica: hay de todo.
No están por estricto orden, pero casi.
Eso si, la poesía es de cualquier rato, para cualquier rato y en todo momento. He leído mas poesía que estos libros, pero muchos son poemas sueltos y no los puedo consignar, porque la poesía no son libros son versos y forman parte de mi día a día desde que recuerdo. El descubrimiento del año para mi, es Ernesto Perez Vallejo que ademas tiene este blog: http://loslunesquetedebo.blogspot.com.es/
1- El gran Gatsby. ( F. Scott Fitzgerald)
2- La marca del meridiano.( Lorenzo Silva)
3- El rayo dormido. ( Carmen Amoraga)
4- The murder of Roger Ackroyd.( Agatha Christie)
5- La casa de Riverton. ( Kate Morton)
6- La noche en que Frankenstein leyó el Quijote. ( Santiago Posteguillo)
7- El invierno del mundo. ( Ken Follet)
8- Reunión de amigas.( Luis del Val)
9- El abuelo que salto por la ventana y se largó. ( Jonas Jonasson)
10- Inferno ( Dan Brown)
11- Misión olvido.( Maria Dueñas)
12- La autoestima.( Luis Rojas Marcos)
13- El arte de amargarse la vida.( Rafael Santandreu)
14- Muertos de papel (Petra delicado).( Alicia Gimenez Barlett)
15- La mujer que vivió un año en la cama.( Sue Townsend)
16- Brújulas que buscan sonrisas perdidas.( Albert Espinosa)
17- De profundis.( Oscar Wilde)
18- La vida después ( Marta Rivera de la Cruz)
19- El bolígrafo de gel verde ( Eloy Moreno)
20- El mundo amarillo ( Albert Espinosa)
21- Lo que me queda por vivir ( Elvira Lindo)
22.- Un viejo que leía novelas de amor ( Luis Sepúlveda)
23.- Soledad es nombre de mujer ( Albert J. Jovell)
24.- Hombres modo de empleo ( Teresa Viejo)
POESIA
* A todo amor (Angel Gonzalez)
* Volver (Jaime Gil de Biedma)
* Habitaciones separadas (Luis Garcia Montero)
* Poesia completa (Cesar Vallejo)
* De Laura y otras muertes (Ernesto Perez Vallejo)
sábado, 16 de noviembre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
De negro carbón
Hoy tengo las historias clínicas manchadas de negro carbón y no se quita.
El uniforme manchado de negro ya lo he echado a lavar. Las botas las he lavado y el agua era negra. Ya vuelvo a estar presentable para otro aviso, pero el humor de todos los que allí estuvimos se mueve entre el gris y el negro. Y en el aire se nota el polvo negro del carbón.
Hoy muchas lágrimas limpiaban las caras negras de hombres duros que lloraban a sus compañeros, familiares o amigos.
Impresionaba el silencio.
Hemos hecho nuestro trabajo con ayuda de muchos compañeros y de los propios mineros y el aviso ha ido bien. Sin embargo se nos nota tristes y horas después seguimos igual. Y es que seis tragedias juntas son muchas tragedias.
No me preguntéis por la seguridad del pozo, no la se; por las características del pozo, no las se; por cómo ha sido, no lo se... me han hecho ya todas las preguntas.
Sencillamente no me preguntéis porque lo que lo único que me sale es silencio después de dejar tapadas tantas caras negras.
jueves, 10 de octubre de 2013
Avisos pintorescos: trozos
*** El contenido de la conversación y la situación puede herir la sensibilidad del lector. Avisados estáis.
Un día cualquiera de invierno, con mucha luz pero con un sol mentiroso que no llega a calentar nada. Pero no hace falta porque para calentarle la cabeza está "te comento".
Lo sabe desde primera hora del día, cuando ha dado el cambio. Efectivamente no pasa mucho tiempo hasta que da señales de vida:
- Hola mira te comento: llaman a la plataforma 112 porque al parecer un hombre de ha tirado al tren.
- ¿Y?.
- No, nada. Es para que vayáis al cruce de la vía con un camino de concentración que hay a 5 Km de este pueblo en el término municipal de tal.
- Perdona, ¿pero está vivo?.
- No, no creo. La Guardia civil dice que hay trozos por todas partes, hasta unos 500m.
- Pues entonces no es que creas, es que estás seguro de que está muerto y muy muerto. Ergo... ¿a qué vamos? ¿qué trozo esperas que intube o lo reanime?. Es que mi especialidad va sobre vivos, para lo demás el forense.
- Ya, bueno, es que había pensado que le echases un vistazo y si eso llamamos al forense.
- Osea, ¿que nos mandas ir a buscar un camino a unos 25 km ida y otros 25 vuelta, para echar un vistazo a trozos?
- Eh...si creo que es lo mejor.
- Pues nada, espero que te valga con un vistazo pequeño porque si lo hago detallado voy a estar hasta que te vayas.
Tras una media hora de viaje, nos encontramos con la autoridad.
- Está por ahí- dice señalando las vías.- Pero ¿va a salir así sin bolsas ni nada?.
- Eh, si. Ya he visto suficiente, (el primer vistazo le llegó para ver que aquello era incompatible con la vida). Es evidente el fallecimiento. Llamen al forense. Es todo por mi parte.
- Pero ¿ no lo van a recoger ustedes?
- No. Comprenderá que no es mi trabajo, eso lo hará la policía judicial, el forense y/o la funeraria.
- ¿Entonces a qué vienen?.
- Eso digo yo, eso digo yo.
Durante el camino de vuelta , le llaman para los datos:
- ¿Nombre?.
- No lo se.
- ¿DNI?
- Si lo tuviera te habría dado el nombre.
- ¿Pongo que no lo llevaba encima?.
- Pon lo que quieras, igual si lo llevaba, pero no encontré el bolsillo adecuado ( de verdad!!! hay cosas que no se como explicar)
- ¿Juicio clínico?
- Exitus
- ¿Causa?.
- Disgregación incompatible con la vida.
- Es que éso no me viene.
- Pues dile a te comento que te lo codifique él.
Con este nivel de emergencia pasó el día. Cada llamada telefónica le ponía los pelos de punta, qué nuevos casos les depararía la jornada.
Por supuesto, suma y sigue. Otro día mas.
Un día cualquiera de invierno, con mucha luz pero con un sol mentiroso que no llega a calentar nada. Pero no hace falta porque para calentarle la cabeza está "te comento".
Lo sabe desde primera hora del día, cuando ha dado el cambio. Efectivamente no pasa mucho tiempo hasta que da señales de vida:
- Hola mira te comento: llaman a la plataforma 112 porque al parecer un hombre de ha tirado al tren.
- ¿Y?.
- No, nada. Es para que vayáis al cruce de la vía con un camino de concentración que hay a 5 Km de este pueblo en el término municipal de tal.
- Perdona, ¿pero está vivo?.
- No, no creo. La Guardia civil dice que hay trozos por todas partes, hasta unos 500m.
- Pues entonces no es que creas, es que estás seguro de que está muerto y muy muerto. Ergo... ¿a qué vamos? ¿qué trozo esperas que intube o lo reanime?. Es que mi especialidad va sobre vivos, para lo demás el forense.
- Ya, bueno, es que había pensado que le echases un vistazo y si eso llamamos al forense.
- Osea, ¿que nos mandas ir a buscar un camino a unos 25 km ida y otros 25 vuelta, para echar un vistazo a trozos?
- Eh...si creo que es lo mejor.
- Pues nada, espero que te valga con un vistazo pequeño porque si lo hago detallado voy a estar hasta que te vayas.
Tras una media hora de viaje, nos encontramos con la autoridad.
- Está por ahí- dice señalando las vías.- Pero ¿va a salir así sin bolsas ni nada?.
- Eh, si. Ya he visto suficiente, (el primer vistazo le llegó para ver que aquello era incompatible con la vida). Es evidente el fallecimiento. Llamen al forense. Es todo por mi parte.
- Pero ¿ no lo van a recoger ustedes?
- No. Comprenderá que no es mi trabajo, eso lo hará la policía judicial, el forense y/o la funeraria.
- ¿Entonces a qué vienen?.
- Eso digo yo, eso digo yo.
Durante el camino de vuelta , le llaman para los datos:
- ¿Nombre?.
- No lo se.
- ¿DNI?
- Si lo tuviera te habría dado el nombre.
- ¿Pongo que no lo llevaba encima?.
- Pon lo que quieras, igual si lo llevaba, pero no encontré el bolsillo adecuado ( de verdad!!! hay cosas que no se como explicar)
- ¿Juicio clínico?
- Exitus
- ¿Causa?.
- Disgregación incompatible con la vida.
- Es que éso no me viene.
- Pues dile a te comento que te lo codifique él.
Con este nivel de emergencia pasó el día. Cada llamada telefónica le ponía los pelos de punta, qué nuevos casos les depararía la jornada.
Por supuesto, suma y sigue. Otro día mas.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Después de la tempestad
Había pasado los meses más estresantes de su vida y ahora se encontraba extrañamente tranquila.
Dejando pasar el tiempo atendiendo lo urgente, después de haber salvado lo importante.
Incapaz de sentirse feliz todavía. Sabía que, poco a poco, todo volvería a la normalidad y su carácter haría el resto. Volvería no sólo a reconocerla, sería capaz de sentirla.
Aún soñaba demasiado, aún no era capaz de controlar todos sus pensamientos, aún se encontraba demasiado cansada como para aceptar desafíos extra, aún le faltaba la confianza que da el tiempo y aún era demasiado pronto para lanzar las campanas al vuelo o para saber las secuelas (si las hubiera) de todo aquello.
Había visto como en los momentos agudos uno siempre tiende a pensar que "esto es lo peor" que le ha pasado. Ahora con calma, podía distinguir que si bien no era lo peor que le había pasado, sí era la situación más complicada y potencialmente peor que había vivido. Pero parecía que había pasado: la tempestad había pasado y seguían vivos.
Ahora necesitaba una tregua de la vida, vacaciones, abrazos, hombros blanditos, confianza, dejar de apretar los dientes, dormir, creer...
Hoy necesito que me abraces fuerte
Sin palabras, sin excusas, solo brazosQue no tengas prisa, que no me recuerdes
Que solo somos la apariencia de este barro
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Por encima de los miedos y prejuicios
Que alcances ya los huesos
Y me despiertes lejos
De esta torpe selva a fin de siglo
Y no me preguntes
Que es lo que pasa
No traigo heridas
Es solo que preciso
Notarte bien dentro
Sentirme en casa
Saber que es muy cierto que estoy contigo
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Y que tu silencio traiga mucha calma
Que la noche venga lenta
Como nieve
Y nos halle enlazadas las espaldas
Y no me preguntes...
Hoy necesito
Que me abraces fuerte
Por encima de los miedos y prejuicios
Que alcances ya los huesos
Y me despiertes lejos
De esta torpe selva a fin de siglo
sábado, 17 de agosto de 2013
Hace 10 años
Tal día como hoy hace 10 años y, mas o menos, a esta hora 14:45 h terminaba la última sesión de quimio.
No era de recordar estas cosas, es más ni siquiera pensaba en ello. Pero es curioso cómo funcionan los recuerdos: ella conducía, los críos se quejaban por el calor del verano y el padre recurrió a una historia para distraerlos (una historia está basada en hechos reales, los cuentos no), que empezaba así:
" Hace 10 años hizo un verano de muchiiisimo calor, mucho más que éste; lo recuerdo porque estaba trabajando en una cantera y allí no había árboles ni..."
Ella siguió conduciendo, pero su mente ya no siguió escuchando la historia, tan sólo para afirmar que todo era verdad y que también era el verano más caluroso que ella recordaba. Pero ella recordaba....
Recordaba la espera a la sombra en un banco de un jardín fuera del hospital. Allí se sentaban a esperar que pasasen un par de horas, para volver a entrar y recoger el resultado de la analítica que les diría si podía o no ponerse la quimio. Nunca fue sola. El último día él no pudo ir, la llamó antes de entrar. El estaba en la cantera y ella esperando a la sombra a 300 km. El sabía lo que quedaba por delante, ella también, pero era el último día.
Recordaba el olor de de aquel lugar. No todo el hospital olía igual, pero aquella planta fuese por lo que fuese ( los fármacos, el desinfectante, la gente..) tenía un olor especial y nada más llegar le entraban nauseas y tenía que hacer muchos esfuerzos para no vomitar. Por éso, hasta el calor de fuera era una bendición, el humo del tabaco, lo que fuese con tal de no oler.
Recordaba las bolsas azules rectangulares que le daban para vomitar. La última la tiró cuando cambiaron de coche hace dos años.
Recordaba que había días en que ella quemaba, recordó los pinchazos y el rezar para que funcionase el reservorio y no tuviesen que pincharla más, el dolor.
Recordó la cara del chico que empezó la quimio a la vez que ella, las caras de las enfermeras ( aunque ha olvidado sus nombres) siempre tan amables y profesionales, el "loco genio despistado" del médico que la llevó.
Recordó, sin querer, a las voluntarias que veían a darle conversación, consejos y fórmulas que ella no había pedido del estilo "hay que pelear" , "es una batalla", etc. Le generaban agresividad y nunca les tuvo simpatía, aunque puede que que a otros les sirvieran. Así que las ignoraba y miraba para otro lado cuando las vía venir, pero allí no iba a ser educada, allí era autista y todas sus energías se centraban en sobrevivir y volver a casa. Conversar de todo aquello con desconocidas era un desgaste que no podía permitirse.
Recordó que desde las primeras sesiones se ponía los cascos y se aislaba con la música a todo volumen. Después se dejaba ir, mientras los venenos (que se suponía iban a matar al bicho antes que a ella) hacían su efecto. Alli quedaba su cuerpo, vomitando y vomitando, y viajando por la memoria de los buenos ratos estaba su mente.
Recordó que siempre hubo una amiga que fue a darle un abrazo y un poco de relevo a sus acompañantes... y sonrío.
Y se acabó el viaje y no tuvo tiempo de más.
En la realidad, quedó la radioterapia para el otoño, pero ya no hacía calor.
......................
Hoy escribiendo estas líneas 10 años después, me doy cuenta de que recuerdo muchas cosas. Pero con ser dura, no la recuerdo como la peor época de mi vida (tampoco la repetiría). Y eso solo puede deberse a que en ese tiempo pesó mucho mas el cariño y el amor que la salud, porque de ésto último andaba un poco escasa.
Hoy recuerdo que lloré pero nunca sola, que tuve vacaciones y en ocasiones hasta de la vida, que me raparon el pelo en uno de los momentos mas íntimos y emotivos que recuerdo, que leí, que me reí, que me llevaron a la playa, que salí por la noche, que estuve en el parque natural de Redes, que me dio la libertad de romper con quien no me quería, que aprendí a dejar que me cuidaran, que estuve muy cansada, que me dormía drogada en un hombro blandito y estaba protegida.
Hoy recuerdo y sonrío.
De aquel año aún conservo lo mas importante: a él con su hombro blandito, a mi familia y mis amigos. Y algunos inconvenientes menores: la falta de venas, un par de cicatrices, tres tatuajes y un poco de miedo a bultos extraños.
Hay quien me dice cuando sabe esta parte de mi biografía que "de todo se aprende"; pues igual oye, pero no me hubiera importado seguir ignorante. Pero es lo que hubo.
En resumen: 1.- Probé casi todas las drogas legales y hay algunas estupendas.
2.- Yo ya puedo decir y sin llegar a la vejez el brindis de "Cuatro bodas y un funeral", aquello de “Por el amor verdadero, provenga de donde provenga. Para que en nuestra vejez podamos decir, orgullosos: a mí un día también me adoraron”.
lunes, 24 de junio de 2013
Angustias varias
Se sentía triste.
Habían terminado de recoger todo y le habían pedido que les diese aquella noticia a los niños.
Pero no sabía cómo hacerlo.
Los había visto al llegar: el mayor tendría unos 8 años y el otro 5 o 6. Estaban en su habitación cada uno en su litera.
Y allí estaba ella, a la puerta, sin saber qué hacer, ni qué decir. ¿Como se les dice a unos niños que su papá ha muerto?. Sabía que era una embarcada muy gorda, pero no tuvo valor para decirle que no a la madre.
Entró. Habló con ellos, se dijo lo mejor que pudo.Salió.
Aún recuerda que aquella noche lloró.
....................................................................
Han pasado muchos años desde aquel día. Ahora tiene hijos de esa edad.
Hoy ha repasado la guía del duelo infantil, aunque la sabe.
Hoy sigue sintiéndose tan poco preparada para ello como entonces.
Y ¿si un día tuviera que dar esa noticia a sus hijos?. Le angustia tan solo la idea de pensarlo.
Porque ella deja el trabajo cuando se quita el uniforme, porque para ella esas son cosas de la vida de otros, porque en su universo no pueden pasar todas esas cosas, porque prefiere ignorar todas esas posibilidades, porque necesita vivir hoy y mañana sin esa angustia vital, sin la certeza de saber que va a pasar, (incluso que sean suyas las malas noticias).
Es consciente de que algún día trabajo y vida irán de la mano, pero hoy ( de momento) no es ese día.
lunes, 3 de junio de 2013
"No perdono a la muerte enamorada"
De camino al trabajo, le vinieron a mente versos sueltos de Miguel Hernandez, de la Elegía a Ramón Sijé. Esa que había leído muchas veces y siempre le removía por dentro. Esa que había leído por primera vez en el colegio, ponía en su boca las respuestas que no podía dar porque se le encogía el alma, lo que sí esperaba es que esos versos fueran de un futuro muy lejano, porque no podía imaginarlo cercano:
"(...) Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
(....)
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Miguel Hernández
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